A partir de 2015, el desarrollo de la telemedicina tanto en Chile como en el mundo, ha crecido considerablemente volviendo cada vez más habitual.

La telemedicina es, en palabras simples, la capacidad de atender pacientes a distancia mediante el uso de pantallas y conexiones inteligentes, entregando atención a personas que antes no tenían la posibilidad de acceder a atención médica debido, entre otras cosas, a dificultades geográficas.

Los beneficios que entrega la implementación de la telemedicina saltan a la vista, especialmente dentro de países como Chile, en los cuales existen -muchas veces- distancias muy grandes o locaciones alejadas del centro médico más cercano. Algunas de las ciudades en las que esta tecnología se encuentra operativa son Talcahuano, Arauco, San Carlos, Linares, Quillota, Quilpué y Puerto Montt. Pero la lista crece y seguirá creciendo.

Hoy por hoy, la telemedicina está siendo implementada dentro de Chile, con el fin de agilizar diagnósticos y optimizar procesos médicos en personas con dificultad de traslado. Además, otros beneficios propios de la telemedicina, son que contribuye a mejorar las consecuencias de la falta de especialistas, reduce los costos en la atención y permite aumentar la información disponible al momento del diagnóstico.

Algunos de los campos en los que actualmente se implementa la telemedicina en Chile son: La Red de Trauma Ocular, Tele oncología a través del Instituto nacional del Cáncer, la Red de Quemados, la Red de atención de VIH, la Tele dermatología y la Tele radiología.

Sin duda la transformación digital es un proceso en constante cambio, la telemedicina es un claro ejemplo de cómo a medida que va pasando el tiempo, se abren más y más áreas en las que la tecnología se hace indispensable.