Todos están hablando de la Transformación Digital. De hecho, pareciera que quien nunca ha escuchado ese término se quedó abajo del tren que lleva a las empresas a un futuro promisorio. Sin embargo la Transformación Digital es un puente hacia algún lugar, por lo que es lógico preguntarse: ¿Qué hay en ese lugar? o más importante aún ¿Cómo me puedo preparar para el mundo empresarial Post- Transformación Digital?

Primero lo primero ¿Qué es la Transformación Digital?

La Transformación Digital se entiende como la reinvención de una organización o empresa a través de la utilización de la tecnología digital para mejorar la forma en que ésta se desempeña. Con esto nos referimos al uso de la tecnología que genera, almacena y procesa los datos.

Este proceso, dentro de países como Chile se transformó en una obligación para todas las empresas que basan su éxito en la eficiencia operacional, puesto que esta les permite, en sencillas palabras, automatizar procesos que en el pasado pudieron resultar lentos e imperfectos. A su vez dicha transformación, más que apoyar y mejorar los métodos tradicionales, busca innovar en los usos holísticos de los recursos.

En sí, la Transformación Digital viene a aparecer como una tercera etapa de los desarrollos tecnológicos (Siendo primero la alfabetización y luego la implementación digital). En un sentido más estrecho, este proceso se entiende como el efecto social total y global de la digitalización.

El verdadero beneficio de la Transformación Digital.

Actualmente la digitalización de las empresas es una necesidad impostergable, de tal forma que el no responder a esta exigencia puede afectar de manera negativa al negocio hasta -eventualmente- hacerlo desaparecer, así mismo, es que mantenerse actualizado en materias digitales es la única manera de afrontar la competitividad en la nueva economía digital.

La transformación digital entrega una serie de beneficios, dentro de los cuales están el aumento de productividad, crecimiento y eficiencia de la empresa. Es por esta razón que se está convirtiendo en el asunto más importante a desarrollar dentro de la agenda estratégica de las instituciones.

De acuerdo a lo que explica la empresa española BeServices “los beneficios de la transformación digital en las empresas son tantos y tan tangibles que debería ser prioritario en la estrategia de cualquier pyme que quiera sobrevivir a su competencia. El retraso en el cambio con respecto a su competencia muy probablemente pueda dejarles fuera del mercado”. Entendiendo esto, hay una serie de ventajas que un buen desarrollo digital puede entregar a las empresas, tales como:

  • Mejores resultados financieros y rentabilidad: Según resultados del mismo estudio de BeServices es posible ver cómo empresas españolas que han realizado inversiones en tecnología o han implantado prácticas para actualizar algún aspecto del negocio, han mejorado un 21% su time-to-market, como también sus ingresos han ido aumentando en un 39%. Por otra parte según Joseph Pucciarelli, vicepresidente del grupo & asesor ejecutivo de TI en IDC Mundial, en Chile actualmente el 75% de las empresas está en vías de transformación digital,
  • Incremento de la satisfacción de los trabajadores: El desarrollo de la transformación digital en una empresa permite que el desempeño de los empleados sea más productivo, y así mismo su eficiencia operativa aumente en un 39%.
  • Optimización de la experiencia del cliente: Digitalizar ciertos procesos de operación de la empresa aumenta los niveles de retención de clientes hasta un 33%
  • Reclutamiento de talento: Las empresas que deciden adaptarse al cambio llegan ser altamente llamativas para nuevos talentos profesionales, los cuales son atraídos por la cultura corporativa y oportunidades laborales que esta ofrece.
  • Ahorro en costes TI: La incorporación de servicios como Cloud Computing y la transformación digital son clave para la reducción de costes de carácter económico de una empresa.

Cabe destacar que además de todo lo anteriormente mencionado, existen beneficios sociológicos que podrían -incluso- estar gestando una nuevo paradigma en cuanto a los procesos, tiempos e intereses que tiene el capital humano dentro de las empresas. La ecuación es simple, si un empleado promedio tiene X cantidad de tiempo destinado a procesamiento de datos, y automatizamos ese proceso, el tiempo destinado a sus demás labores tendrá menos presión. Una diminución de carga, además de hacer empleados más eficientes, da como resultado una mejor calidad de vida.

El verdadero beneficio de la transformación digital radica en las personas y es más humano de lo que creemos.

La transformación digital como salto evolutivo.

Hasta hace 20 años se hablaba de mundo real y mundo digital. Esto se refería a que los procesos digitales no ocupaban más que una pequeña porción de los trabajos o labores diarias y todo lo demás correspondía al mundo real (o físico). Así fue concebido originalmente el mundo digital, como una necesidad de ayudar a los seres humanos en tareas específicas dentro de oficinas de inteligencia militar. Poco a poco la digitalización de procesos comenzó a tornarse más cotidiana. De cierta forma hubo una democratización de la tecnología, y es en este punto en el que ambos mundos comenzaron a mezclarse.

A raíz de lo anterior los cambios en el comportamiento en las sociedades se hicieron evidentes: comprar algo a miles de kilómetros con un click, comunicarse cara a cara instantáneamente con alguien que está al otro lado del mundo, controlar las tareas del hogar desde la palma de la mano con un smartphone o incluso que un automóvil se conduzca solo, son algunos de los avances evidentes que la sociedad del siglo XXI tiene en la retina.

La tecnología avanza hoy tan rápido que es cada vez más difícil asimilar cada uno de estos avances. De hecho, los problemas son cada vez menos duraderos y nos estamos acostumbrando a que todo sea solucionado de forma simple, rápida y efectiva. ¿Qué estamos ganando? La respuesta se aloja en el tiempo, porque a lo largo de la historia siempre hemos estado buscando reducir el tiempo que nos toma hacer las cosas; menos tiempo en filas, menos tiempo para recorrer distancias, menos tiempo en procesar alimentos, menos tiempo en lavar nuestra ropa, y estos últimos años, menos tiempo en procesar información. Pero, ¿para qué? Simple: evolucionar. La evolución es, para aspectos prácticos, optimizar procesos. Precisamente eso es la Transformación Digital.

Pero hablando de evolución, la amenaza que ha rondado la supervivencia del hombre a través del tiempo, siempre ha sido él mismo como especie. La Transformación Digital de las empresas, en una sociedad en que estas tienen el poder de cambiar el mundo a través del consumo, tiene como desafío lograr un manejo ético de los avances de la tecnología y así lograr el principal cometido de la transformación digital: hacernos la vida más fácil gracias a la tecnología., entendiendo que todos somos usuarios de alguna u otra manera.

La creatividad como fruto del futuro.

Cuando el tiempo abunde gracias a la automatización y simplificación de procesos que nos ofrece la Transformación Digital, se levantará una característica humana que aún la tecnología y las máquinas no pueden igualar. De hecho, el mismo ser humano no ha sido capaz de entender el algoritmo que define cómo funciona la creatividad.

En cuanto a las empresas, la cultura creativa cada vez está más implantada en sus estrategias comerciales, ya que muchas están entendiendo que las más exitosas serán las que mejor sepan adaptar la innovación creativa a sus proyectos. Esto lo podemos ver en Google y Apple, grandes marcas que son altamente conocidas y respetadas gracias a que se mantienen vigentes en cuanto a actualizaciones de imagen, funcionamiento y servicios que ofrecen al público.

En un futuro que depara mayor velocidad en los cambios que afectan a las empresas, cuando los procesos ya sean tan eficientes como puedan ser y todo lo que haga un ser humano pueda ser hecho por la tecnología, la creatividad será una habilidad clave que las empresas deberán desarrollar para mejorar sus procesos y resultados, de igual forma que lo están haciendo hoy gracias a la Transformación Digital.

Tal como indica Paz Mardones, Lean – Agile Practitioner de la empresa de tecnología BlackHat y parte del directorio de Chiletec:

"La transformación digital es un proceso que trasciende la simple automatización de procesos, puesto que tal como hemos mencionado anteriormente, todo lo que hacemos depende siempre de equipos humanos y es aquí donde queremos hacer hincapié, en la parte humana que abarca la transformación digital."

Vale decir, este proceso implica -antes que todo- una evaluación sobre lo que es necesario “digitalizar” y lo que no, manteniendo en todo momento un foco en las personas, dado que un proceso de transformación digital inteligente y productivo tiene en cuenta que es finalmente el usuario quien se ve beneficiado por los procesos tecnológicos y por ende, quien evalúa -realmente- que tan “buena” es una empresa en materias digitales.

Otro aspecto en lo que la transformación digital hace énfasis es en la optimización de recursos, de tal forma que se busca, siempre, lograr un comportamiento inteligente dentro de las empresas. Así es como un buen comportamiento digital logra englobar de forma holística recursos tecnológicos y humanos, y llevarlos hacia el progreso, en conjunto.

Otro aspecto importante que nos menciona Paz en una entrevista exclusiva para ch1l3, es que muchas veces las empresas que optan por implementar nuevas tecnologías caen en el camino “fácil” de analizar a la competencia y querer igualarse sin pasar por un proceso correcto que implica construir algo pequeño en base a una hipótesis, medir y así aprender (build, measure and learn), este proceso se conoce como Lean Startup. Y es precisamente eso de lo que se trata la transformación digital, de probar hasta entender las necesidades de las personas y no necesariamente igualarse a la competencia.

Es por todo esto que la transformación digital no es un proceso que se estanque una vez realizado, se trata precisamente de todo lo contrario, de lograr hacer convivir los comportamientos dinámicos de las personas con las nuevas tecnologías y que en conjunto logren avanzar a lo que viene después: más tiempo, personas más satisfechas.