Hace 19 años las hermanas Wachowski, a través de The Matrix, nos mostraron una distopía en la que las maquinas habían logrado nublar el cielo permanente. Quién iba a pensar que dos décadas después íbamos a encontrarnos con ese cielo lleno de nubes, pero de una forma diametralmente distinta: Sí, hoy vivimos bajo las nubes, porque almacenamos nuestra vida en ellas. Y por las nubes nos referimos a la gran nube donde almacenamos nuestros datos, recuerdos, dinero y la vida misma. Es decir, el Cloud Computing.

Beneficios tangibles y al alcance de todos.

Las pequeñas y medianas empresas significan más del 60% de los negocios que existen en Chile, esto significa que un porcentaje altísimo de los flujos económicos en Chile pasan por esta unidad de negocios. Entonces nos hacemos la pregunta ¿Es relevante para los chilenos la optimización a través del uso de la nube? La respuesta es sí, es muy relevante.

Conversamos con Juan Pablo Reyes, Gerente General de la empresa chilena Linets, especialistas en soporte, monitoreo y cloud computing. Y esto fue lo que nos dijo:

"Esta es una tecnología que permitió entregarle dinamismo a la creación y el crecimiento de las infraestructuras que fueron necesarias para el éxito de los grandes dominantes de internet de los últimos tiempos, facilitando, además, la aparición de competidores. Ha permitido una flexibilidad nunca antes vista”.

A su vez, Edwin Schouten, ejecutivo estratégico de IBM que trabaja en la red de inteligencia Watson y en los servicios de la compañía en la nube, escribió en un artículo para la revista Wired que uno de los beneficios de la nube es la agilidad en los negocios. En el artículo rememora cuando Schouten personalmente vio un proyecto de análisis de datos que tomaba 4 meses, quedar reducido a 3 semanas, lo que disminuye el costo total significativamente.

A la hora de crear nuevas empresas, la nube entrega servicios que ya existen, por lo que utilizar y combinar estos servicios puede traducirse en nuevos e innovadores servicios. Schouten nombra a Spotify y BitCasa como ejemplos.

La nube funciona así: una vez arriba nunca más nos bajamos, porque aunque llegue el Apocalipsis, nuestros datos siguen seguros.

Hay mucho futuro en la nube computacional, porque, como dice Schouten, “El verdadero poder de la nube es lo que la tecnología puede lograr por su negocio al implementar servicios desplegados rápidamente”.

¿Hay realmente una diferencia entre usar la nube y no hacerlo?

Los más grandes beneficios que trae la nube son la reducción de la chatarra tecnológica, pues todos los equipos necesarios para hacer los procesos computacionales están en otro lugar y son utilizados por millones de usuarios que no deben gastar dinero en mantener y operar poderosos sistemas de computación.

Tal como dice Juan Pablo “Si no estás en la nube, quiere decir que tienes un servidor físico o uno virtual clásico. Revisemos la diferencia con tener un servidor físico. Cuando estás en la nube te olvidas del hardware. Ya no te tienes que agarrar los pelos cuando falla el disco duro o cuando te quedas corto de memoria (y tienen que esperar días para resolver el asunto). En la nube la información está replicada, por lo que te olvidas de los fallos de hardware, y puedes hacer crecer tu máquina en cosa de segundos. Además, tienes un mayor control del uso de tus recursos y puedes ser más eficiente en su utilización. Por otro lado, puedes crear una instancia en 2 o 3 minutos, mientras que montar un servidor físico toma días”.

Jonathan González (izquierda) y Sergio Morales (derecha), ambos del equipo de Plataformas de Linets.


Lo mismo sucede con el almacenamiento de datos, pues gracias a las altas velocidad de acceso a internet existentes en la actualidad, ya sea a través de computadores personales, teléfonos celulares, Internet de las cosas u otros métodos, se reduce la utilización de discos duros u otras tecnologías de almacenamiento.

¿Por qué las empresas deben dejar de tener miedo a la nube?

Porque son seguras, porque son personalizables y porque son asequibles, son solo algunas de las razones que toda empresa debería considerar.

Según ha dicho Bruce Schneir, un conocido criptógrafo estadounidense, una de las limitaciones de utilizar la nube es que no tienes altas posibilidades de personalizar tus necesidades digitales y que los precios de la computación en la nube son más baratos, porque utilizan economía de escala y, como sucede en muchos negocios, se tiende a recibir lo que te ofrecen.

“Aquí hay que diferenciar entre nube pública y privada. Si bien el 90% de las empresas efectivamente debería migrar a algún tipo de nube, no todas debieran hacerlo a nube pública. Hay empresas que debido a necesidades propias del negocio no pueden o no desean sacar la información de sus data center. Para ellos lo ideal es instalar una nube privada. Nosotros, de hecho, detectamos esa necesidad y ofrecemos BeeBop en su versión de nube privada. Respecto a las empresas que no tienen esas dificultades, el paso a la nube pública es necesario, les quitaría bastantes problemas de encima y les ayudaría a ordenar sus recursos, hacer un uso eficiente de los mismos, tener una infraestructura flexible, y en la mayoría de los casos le permitiría ahorrar”.

Otro de los problemas es la confidencialidad y la utilización de datos sensibles que no estén encriptados, los que podrían caer en malos manos.

Pero si bien la nube tiene problemas, como lo que ya le ha pasado a Target y otras tiendas por departamentos (donde fueron robados los datos de 40 millones de usuarios, incluyendo nombres, direcciones,númerodeteléfono,númerosdetarjetasdecréditoyotros), laseguridaddelosdatosya ha mejorado y los ataques informáticos ya no son tan comunes como lo eran al comienzo.

Entre los beneficios de la nube, que son muchos, los principales son su bajo costo, lo que permite enfocarse en la competencia.

Las empresas no deben temer sobre la posible inestabilidad de las nubes, puesto que si bien los problemas son inevitables, los técnicos están todo el día a tu disposición para resolver cualquier problema que surja.

Si bien, ningún sistema inteligente tiene un funcionamiento perfecto actualmente, al contraponer pros y contras, podemos dimensionar la gran cantidad de beneficios que las nubes nos entregan día a día, sobretodo en un escenario económico que se eleva a velocidad vertiginosa como el mercado chileno.

Hoy ¿podemos concebir un mundo en el que las empresas no optimicen su almacenamiento con las nubes? ¿cómo sería? Probablemente no, y es precisamente por eso que debemos entender y valorar todo lo que significa esta tecnología para la sociedad productiva del 2018.